| El fenómeno migratorio creciente en El Salvador es una problemática social, económica y política. El flujo de emigrantes salvadoreños(as) documentados(as) como indocumentados(as), continua adquiriendo un ritmo acelerado con manifestaciones de feminización de la misma, en los últimos años. Afectando a la mujer migrante, a las que son madres, así como a sus hijos e hijas, fenómeno que no ha sido analizado en el país. La migración de la población salvadoreña tiene como causas: la pobreza, sistema económico excluyente, falta de empleo, falta de oportunidades, oferta de trabajo con mejores salarios en el país de destino, altos índices de inseguridad en el país, enlaces sociales y familiares.La migración irregular lleva consigo la explotación de las personas migrantes, involuntariedad del tipo de trabajo, humillación, maltrato físico y psicológico, el reclutamiento para la prostitución, coacción, engaño y el riesgo extremo de causar muerte. Además, la migración irregular tiene como secuela la deportación de hombres, mujeres y niños(as). Para la mujer y la niña hay más factores de riesgo que para el hombre; entre ellos, está la doble vulnerabilidad por diferencia de género, por lo que ésta investigación logró el objetivo de verificar el cumplimiento de los Derechos Humanos de las mujeres salvadoreñas trabajadoras migrantes deportadas de México y que ingresan a El Salvador, por la frontera terrestre de La Hachadura.Los límites teóricos definidos fueron: La Constitución de la República de El Salvador, la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, así como Normas Nacionales e Internacionales de protección contra la discriminación de la mujer.Las unidades de observación fueron las mujeres repatriadas transportadas en autobuses oficiales desde México, quienes regresan con un perfil de clandestinidad en la que son inmersas por los coyotes, la distorsión de una nueva identidad de ilegal, victimas de vejaciones de todo tipo antes- durante la travesía y al retornar al país de origen.En este estudio se realizó investigación bibliográfica-hemerográfica y de campo con el método cualitativo que permitió definir una población de 220 deportadas que ingresaron cada mes, en el año 2007, de la cual se definió una muestra no probabilística intencionada del 37 por ciento de mujeres deportadas, totalizando 81 de ellas. La técnica de entrevista se realizó a través de un cuestionario que detectó si los países de origen y tránsito cumplen con el respeto a los derechos humanos de las mujeres trabajadoras migratorias. Los y las encuestadores pasaron por un proceso de sensibilización de la problemática migratoria indocumentada y deportación, completado por capacitación para entrevistar a mujeres, quienes estaban viviendo un momento de alta frustración |
| Entre los hallazgos se enumeran: nuevos departamentos expulsores con un alto índice femenino, Santa Ana y Sonsonate; el porcentaje alto (94%) de mujeres que tienen de 1 a tres hijos(as) de entre 1 a 10 años de edad; razones para migrar internacionalmente, necesidad económicas (77%) de su familia, lo anterior es una diferencia de género; baja escolaridad (43%) no completó la Educación Básica; posibles cambios en la autoestima y el autoconcepto como resultado del ciclo “emigración-deportación-reintento migratorio-deportación”; mujeres deportadas, dos a cinco veces continúan reintentos; cambios post migratorios en la autoestima; Estado de tránsito más violador de los Derechos de los trabajadores migratorios es México (hacinamiento 58%; abusos-agresión 27% etc.). El Estado de origen, El Salvador es violador de los derechos de las mujeres migrantes indocumentadas, a esto se agrega la criminalización y deshumanización de la que son objeto. |